“ Allah es uno solo. No te canses solicitando a otras cosas, ni quedes en gratitud condesciendo a ellas, ni te entregues adulándolas a ellas, ni sufras problemas persiguiéndolas a ellas, ni temas ni tiembles de ellas. Porque el sultán del universo es uno solo, la llave de todas las cosas están con Él, las riendas de todas las cosas están en Su mano, todas las cosas se resuelven con Su orden. Si Lo encuentras, encuentras cualquier demanda tuya; te salvas de infinitas gratitudes y temores.

El espíritu del ser humano que obtiene la fe, sin obstáculo, interferencia, barrera, impedimento, en cada estado suyo, para cualquier deseo, en cada momento, en cualquier lugar, puede entrar a la presencia de Cemil-i Zülcelal y Kadir-i Zülkemal, que es el dueño de la eternidad pasada y futura, tesoros de la misericordia y de dicha, y puede presentarle sus necesidades. Puede encontrar su misericordia, y puede ganar la total paz y felicidad apoyándose en su poder.